Queremos ser especiales, buscar algo diferente, pero al final, todos queremos lo mismo.
Quién no quiere un beso cuando se siente solo?
Dos personas se encuentran gracias a Internet. No parecen seguir los convencionalismos, pero la tradición americana de ser besado antes de medianoche se convierte en un reto personal. Todo menos estar solos esa noche. Gracias a un paseo en blanco y negro por Los Ángeles, conocemos teatros cerrados, arquitectura gris y lo más importante personas reales que buscan enamorarse. La melancolía empapa cada fotograma, edulcorada siempre con humor. Película sencilla que trata lo esencial.
Dos desconocidos se sinceran, intentan agradarse y tener confianza el uno en el otro.
Él.- Hace 3 meses que estoy deprimido, encerrado en mi cuarto. Es Noche Vieja y no me quiero quedar solo. Quédate conmigo hasta medianoche, puedes irte a medianoche, puedes hacer lo que quieras. Cada Noche Vieja, recordaré que le hice llorar a una chica. Me preguntaré que fue de tu vida. Déjame invitarte a cenar. Quiero hacerlo por ti. Tengo cien dólares en el banco. Iré al cajero, los sacaré, y te llevaré a donde quieras. A cualquier restaurante. Siempre y cuando no cueste más de 50 dólares por persona, menos la propina. Me haría sentir como un hombre.
Ella.- Siempre quise ir a un restaurante italiano.
Él.- Déjame mostrarte algo. Mira(a ella). Por favor (al cajero). Sonríe porque salen los 100 dólares del cajero. Déjame mostrártelo. Para que veas que no te miento.
Ella.- No es necesario.
Él.- Mira. Le enseña el resguardo del cajero. Me quedan 8 dólares.
Ella.- No es necesario.
Él.- Es que quiero hacerlo. Sólo quería mostrártelo. Seguro que no gastaremos más de 100 dólares?
Reflexionan ante la madurez y sus responsabilidades. Llegan los 30 y hay que empezar a ser mayor. Están preparados para el futuro? Volverán a vivir algo parecido?
Quién no quiere un beso cuando se siente solo?
Dos personas se encuentran gracias a Internet. No parecen seguir los convencionalismos, pero la tradición americana de ser besado antes de medianoche se convierte en un reto personal. Todo menos estar solos esa noche. Gracias a un paseo en blanco y negro por Los Ángeles, conocemos teatros cerrados, arquitectura gris y lo más importante personas reales que buscan enamorarse. La melancolía empapa cada fotograma, edulcorada siempre con humor. Película sencilla que trata lo esencial.
Dos desconocidos se sinceran, intentan agradarse y tener confianza el uno en el otro.
Él.- Hace 3 meses que estoy deprimido, encerrado en mi cuarto. Es Noche Vieja y no me quiero quedar solo. Quédate conmigo hasta medianoche, puedes irte a medianoche, puedes hacer lo que quieras. Cada Noche Vieja, recordaré que le hice llorar a una chica. Me preguntaré que fue de tu vida. Déjame invitarte a cenar. Quiero hacerlo por ti. Tengo cien dólares en el banco. Iré al cajero, los sacaré, y te llevaré a donde quieras. A cualquier restaurante. Siempre y cuando no cueste más de 50 dólares por persona, menos la propina. Me haría sentir como un hombre.
Ella.- Siempre quise ir a un restaurante italiano.
Él.- Déjame mostrarte algo. Mira(a ella). Por favor (al cajero). Sonríe porque salen los 100 dólares del cajero. Déjame mostrártelo. Para que veas que no te miento.
Ella.- No es necesario.
Él.- Mira. Le enseña el resguardo del cajero. Me quedan 8 dólares.
Ella.- No es necesario.
Él.- Es que quiero hacerlo. Sólo quería mostrártelo. Seguro que no gastaremos más de 100 dólares?
Reflexionan ante la madurez y sus responsabilidades. Llegan los 30 y hay que empezar a ser mayor. Están preparados para el futuro? Volverán a vivir algo parecido?